SALUDA DEL HERMANO MAYOR

Hermano Mayor

Queridos hermanos en cristo.

Esta junta de gobierno que tengo el honor de representar termina durante este curso cofrade su periplo de cuatro años al frente de nuestra hermandad del Castillo. Durante este tiempo el voto de confianza depositado por los hermanos de la corporación hacia nuestra candidatura ha sido nuestro principal motivo para cumplir los objetivos propuestos y engrandecer más aún si cabe a nuestra hermandad.

Cuando comenzamos allá por el mes de junio del año de nuestro señor dos mil dieciséis, planteamos una hoja de ruta a seguir confiando en nuestros titulares y hermanos para llevarlas a buen término. Hoy a pocos meses de terminar nuestro mandato puedo escribir sobre estas líneas, que nuestros objetivos iniciales se han cumplido.

En primer lugar, como en casi todos los apartados de nuestra vida, nuestro comienzo tuvo sus trabas e incertidumbres iniciales, el miedo al desconocimiento de lo que en ese momento tiene la hermandad, y no me refiero en las pesquisas económicas que forma parte de ese tronco central del funcionamiento correcto de la corporación, sino al grado de responsabilidad de cada una de las acciones efectuadas y el movimiento que genera cada rama de la hermandad.

Pasado este primer año, durante el Cabildo General Ordinario de hermanos celebrado en el mes de enero de dos mil diecisiete presentamos a los hermanos un ambicioso plan que incluía tres aspectos bien diferenciados. En primer lugar, el mantenimiento y aumento de las partidas de caridad como labor social fundamental. He de indicar que tanto la puntualidad y el rigor de pagos con nuestros compañeros de viaje desde la coronación de nuestra madre como es la asociación ALPRED para sus fines con los niños más necesitados de nuestra localidad, ha sido la máxima posible, así como diversas actuaciones de caridad realizadas con demás colectivos de nuestra localidad y ayuda a hermanos más necesitados y toda aquella persona que ha pedido la ayuda de nuestra hermandad.

Por otro lado, desde las delegaciones de cultos y formación se ha realizado durante estos años programas que han combinado con éxito la doble vertiente de penitencia y gloria de nuestra corporación. Podemos estar orgullosos de la labor formativa que hemos llevado a cabo durante estos cuatro años, siendo las ponencias con reconocidas personas en el ámbito de la religiosidad popular y el culto, tanto de Lebrija como de Sevilla, las actividades con mayor repercusión.

Tampoco quiero olvidarme de la labor de consolidación y fomento de nuevos grupos en la hermandad, engrandeciendo el patrimonio humano de esta. La creación de un coro, la reapertura del taller de bordados, la consolidación del grupo joven y el fortalecimiento del grupo de costaleros y capataces, han sido nexos de unión con la junta de gobierno esenciales para la ejecución de las múltiples tareas que esta junta de gobierno tenía entre manos.

Por último y no menos importante, los proyectos patrimoniales que con el esfuerzo de todos se van a sacar adelante al fin de esta legislatura. Amén de la restauración de mucho de los enseres ya existentes, durante estos años nos hemos concentrado en tres grandes proyectos. El primero la configuración de un nuevo misterio para Nuestro Padre Jesús atado a la columna que si dios quiere podrá ser contemplado en su totalidad el próximo jueves santo. De otro lado, la terminación de las capillas del paso de palio con las imágenes en miniatura de los santos y santas más representativos para nuestra corporación y el pueblo de Lebrija. Como culmen final, el nuevo manto para la Virgen del Castillo coronada confeccionado por el taller de bordados de nuestra hermandad que data sus inicios a comienzos de la década de los noventa. El esfuerzo mayor y final de dedicación personal y económica hará posible su presentación durante la cuaresma próxima. Estamos encantados de que todos conozcan el nuevo manto de nuestra patrona, el manto de Lebrija para la Virgen de Lebrija.

Reciba un fraternal abrazo en cristo.

Nuestro Hermano Mayor D. Juan Diego Rueda junto con D. Marcelino Manzano Delegado Diocesano de Hermandades.